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lunes, 6 de junio de 2016

LA EDUCACIÓN EN ESPARTA



Los ciudadanos de Esparta eran educados colectivamente por el estado según los principios de la rigurosa y disciplinada agogé o educación espartana, que los preparaba para la vida militar. Tras una estricta eugenesia que implicaba el asesinato de todos los bebés que no fueran sanos y fuertes, los niños eran educados por nodrizas en el marco familiar hasta los siete años, edad en la que pasaban a depender de un magistrado que los enseñaba a leer y escribir y los instruía musicalmente y, sobre todo, en los rudimentos de la vida militar (lucha, manejo de armas, dura disciplina que incluía castigos como el apaleamiento con varas de bambú); pasaban la mayor parte del tiempo descalzos, desnudos y mugrientos, comían lo imprescindible y dormían en lechos de caña sobre el suelo. Entre los veinte y los treinta años pasaban a vivir dentro de la comunidad de guerreros hoplitas, y a partir de los 30 participaban cotidianamente en comidas comunitarias (syssitia). Las niñas recibían también una educación gestionada por el Estado, basada en la gimnasia, la lucha y el atletismo, y que tenía como finalidad principal capacitarlas para engendrar niños sanos y fuertes, reprimiendo sistemáticamente los sentimientos individuales. Los ciudadanos varones o espartiatas recibían tras su nacimiento un lote de tierras al que estaba adscrito un número variable de ilotas o campesinos semiesclavos, que carecían de derechos políticos y estaban obligados a entregarles la mitad de sus cosechas (lo que provocó esporádicas revueltas); los periecos o habitantes de la periferia conquistada (laconios, mesenios, arcadios) eran comerciantes, artesanos y agricultores que gozaban de derechos restringidos, participaban en el ejército secundando las acciones de los espartiatas, contribuían a la construcción de obras públicas y mantenían cierta autonomía local en sus ciudades.

CUESTIONES
a) Busca en el diccionario la definición de los siguientes términos: eugenesia, nodriza, rudimentos, adscrito, derechos, restringidos, periferia, autonomía.  b) ¿En qué consistía la agogé o educación espartana? 
c)   ¿Cómo se educaba a las niñas?
d)  ¿Por qué crees que la educación espartana era tan dura? ¿Te parece una educación adecuada? ¿Por qué?
e)   Describe la relación que existía entre espartiatas, ilotas y periecos. 

viernes, 3 de junio de 2016

EL MUNDO CLÁSICO EN LA PUBLICIDAD

lunes, 16 de mayo de 2016

OLIMPIADAS

Carrera atlética
  • Carrera atlética
    Estadio: Fue la carrera principal y más antigua, y consistía en correr un largo del estadio (192,28 m en Olimpia). Esta carrera, de gran prestigio entre los griegos, fue la única prueba de velocidad que  se realizó en las trece primeras Olimpiadas, por lo que el ganador de la misma, en Olimpia, daba su nombre a la Olimpiada. Cuando se incluyeron otras carreras después, ésta se corrió en primer lugar y durante mucho tiempo fue considerada como la prueba reina de los Juegos. El vencedor en la misma era, por otra parte, el encargado de encender el fuego sagrado en el altar de Zeus, de donde procede la actual costumbre, desde los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, de encender una antorcha en Olimpia y llevarla desde allí a la ciudad donde se vayan a celebrar los mismos.
  • Díaulo. El diaulo o doble estadio se introdujo en los Juegos Olímpicos de 724 a. C., y consistía en correr dos largos del estadio (cerca de 4000 m), efectuando los atletas el giro de
    Carrera con armas
    Carrera con armas
    vuelta en el poste de piedra que había al fondo del mismo. En la Olimpiada 15 (720 a.C.), uno de los atletas que participó en esta prueba (el espartano Acantos, según Filóstratos, y, según Tucídides y Pausanias, Orrhippos de Mégara), corrió sin el ceñido pantaloncito tradicional minoico, totalmente desnudo. A partir de entonces, se hizo habitual la desnudez  completa de los atletas.
  • Dólico: Era la carrera de fondo, en la que se corrían al principio ocho estadios, que fueronaumentados con el paso del tiempo hasta llegar a los veinticuatro (4.500 metros, aproximadamente). Incluida también, por primera vez, en la Olimpiada 15 (720 a.C.), esta prueba recuerda, según Filóstratos, la institución de los corredores-mensajeros, los cuales
    Salto de longitud
    Salto de longitud
    procedían, sobre todo, de la región de Arcadia y tenían la misión de transmitir a las polis a las que les afectara las declaraciones de guerra o de paz, las propuestas de tregua o las de alianza, etc., efectuadas por la/s polis que podía/n y deseaba/n hacerlo. Dicha función debía realizarse únicamente a pie.
  • Hoplitodromía. Esta carrera, considerada como preparación ideal para la guerra, se corrió por primera vez en los Juegos Nemeos y, posteriormente, en los Juegos Olímpicos y en los Píticos. En ella se efectuaba el mismo recorrido que en el díaulo, pero llevando el atletapuestas las armas defensivas de un hoplita: yelmo, coraza, espada y glebas, al principio, y después, sólo yelmo y   coraza
  • Salto de longitud. El salto de longitud no existía como prueba independiente, sino como parte integrante del pentatlón. La efectuaba el atleta llevando una pesa (altera) de piedra o
    Lanzamiento de disco
    Lanzamiento de disco
    de metal (preferentemente, plomo) en cada mano, de entre uno y cinco kilos de  peso y de doce a diecinueve centímetros de diámetro, según la categoría del concursante, con las que éste conseguía dar mayor impulso y alargar su salto. Probablemente el atleta se lanzaba desde el balbis y caía sobre un piso blando y aplanado  (skamma). El salto era válido sólo cuando las huellas de los pies quedaban claramente impresas en el suelo y a la misma altura aproximadamente ambas.
  • Lanzamiento de disco. En los Grandes Juegos panhelénicos, esta prueba se realizaba formandotambién parte sólo del pentatlón. Este fue uno de los deportes favoritos de los grieg os, el cual exigía gran elasticidad, potencia y rapidez. Al principio, debieron de lanzarse piedras y, después, discos de metal (a partir del s.  V a. C., de bronce), de forma lenticular, gruesa en el centro y con los bordes delgados. Su tamaño y peso (entre 1,3  y 4 kg) dependía de la edad y categoría de los atletas. El lanzamiento del disco se realizaba desde el balbis dentro de un espacio limitado por delante y por los lados, que no se debía rebasar. El disco (más pesado que el actual, que es de 1,293 kg,) se frotaba con arena para que no
    Lanzamiento de Jabalina
    Lanzamiento de Jabalina
    resbalara entre los dedos.
  • Lanzamiento de jabalina. La jabalina era un arma de uso corriente en la guerra y en la caza. La jabalina deportiva era de pino, olivo o tejo y tenía aproximadamente la longitud de la altura del lanzador. En su centro de gravedad, llevaba enrollada una correa de cuero, de entre 35 y 45 cm de longitud, la cual terminaba en una lazada, en la que el lanzador introducía los dedos índice y medio de su mano, lo cual permitía a aquél duplicar o triplicar el alcance de la misma. Al parecer, para que el tiro fuera válido, debía clavarse en el suelo al caer. El límite de los movimientos del lanzador de la jabalina debió de ser también la línea del balbis.
  • Pentatlón: Se introdujo después de la 18ª Olimpíada (708 a.C.), y constaba de cinco pruebas: estadio, lucha, salto de longitud, lanzamiento de disco  y lanzamiento de jabalina. Con esta prueba se coronaba al atleta completo, que alcanzaba por ello un enorme prestigio entre los griegos. Al parecer, para ser proclamado vencedor en pentatlón, el atleta tenía que haber ganado al menos tres de las cinco pruebas que lo integraban.
En los agones atléticos, no figuraron las pruebas de natación, deporte al que los antiguos griegos no le debieron de dar importancia alguna, a pesar de ser un pueblo netamente marinero, ni el salto de altura ni la famosa carrera de Maratón. Esta prueba fue introducida en los modernos Juegos Olímpicos por consejo del profesor de la Sorbona, de París, Michel Barral, amigo de Pierre de Coubertin. En un principio, constaba de 40 kilómetros, que fue la distancia aproximada que recorrió el griego Filípides desde la llanura de Maratón hasta la ciudad de Atenas, para anunciar a los que habían quedado en ella el brillante e inesperado triunfo obtenido en dicha llanura por los atenienses sobre los persas, cayendo muerto tras decirles: NENIKÉKAMEN! (¡Hemos vencido!). Desde 1908, la citada distancia es de 42,195 kilómetros, debido a que el Príncipe de Gales, celebrándose ese año los Juegos Olímpicos en Londres, quiso dar la salida a los participantes en la Maratón desde el balcón de su palacio, por lo que éstos tuvieron que recorrer entonces esos kilómetros, que había desde allí hasta el estadio de Shepherds Busch. Dicha prueba fue sólo masculina hasta los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, de 1984, en los que fue introducida también, por primera vez, la Maratón femenina.

viernes, 15 de abril de 2016

EL REGRESO DE ULISES

POEMA DE ITACA

El gran Konstantinos Kavafis (1863-1933), el más destacado poeta griego de los tiempos modernos, no tenía ninguna duda al respecto y así lo plasmó en Itaca, su poema más conocido:
«Cuando emprendas tu viaje a Itaca / pide que el camino sea largo, / lleno de aventuras, lleno de experiencias», comienzan los versos de Kavafis. «Ten siempre a Itaca en tu mente. / Llegar allí es tu destino. / Más no apresures nunca el viaje. / Mejor que dure muchos años / y atracar, viejo ya, en la isla, /enriquecido de cuanto ganaste en el camino / sin aguantar a que Itaca te enriquezca./ Itaca te brindó tan hermoso viaje. / Sin ella no habrías emprendido el camino./ Pero no tiene ya nada que darte./ Aunque la halles pobre, Itaca no te ha engañado. / Así, sabio como te has vuelto, con tanta experiencia, / entenderás ya qué significan las Itacas»
Mitos y leyendas - Ulises (Odiseo) 23:57 21 oct 2012 El capítulo narra la vuelta a casa del héroe griego Odiseo (Ulises en latín) tras la Guerra de Troya. Ulises tarda diez años en regresar a la isla de Ítaca, de la que es rey. Durante ese tiempo su esposa Penélope y su hijo Telémaco sufren en su palacio el acoso de los múltiples pretendientes que buscan desposar a Penélope, pues creen que Ulises ha muerto. La diosa Atenea, hija de Zeus, ayuda a Ulises a regresar a su hogar, pero serán sobretodo su inteligencia y su astucia los que le permitan escapar de los continuos problemas a los que ha de enfrentarse por designio de los dioses. Para esto, planea diversas artimañas, bien sean físicas (como disfraces) o audaces y engañosos discursos de los que se vale para conseguir sus objetivos. El viaje de Ulises puede calificarse de "itinerario humano". Una multitud de personajes de gran simbolismo pueblan el retorno de su periplo, a Ítaca. Ulises finalmente salvará su condición de hombre llevando su vida a la plenitud.

SIRTAKI. DANZA GRIEGA

ZORBA EL GRIEGO

martes, 12 de abril de 2016

EL ALFABETO CON HUMOR

viernes, 20 de noviembre de 2015

CLEPSIDRA

Os preguntaréis cómo calculaban ese tiempo si no existían cronómetros ni relojes. Para contestar debemos fijarnos nuevamente en el magnífico cuadro de arriba. Vemos en el centro de la imagen un recipiente colocado detrás de una figura dorada que bien podría corresponder a un reloj de agua (clepsidra). Este ingenio no era nuevo, los egipcios ya lo utilizaban sobre todo por la noche cuando no se podía utilizar el reloj de sol, obviamente. Después, los romanos lo copiarían de los griegos tanto en sus tribunales como para medir el tiempo de las interminables y odiosas guardias nocturnas castrenses.
clepsidra
Clepsidra – Reloj de agua. Reconstrucción de unos originales de arcilla de finales del siglo V a. C. Antiguo Museo Ágora en Atenas.
Las clepsidras consistían en vasijas de cerámica que se llenaban de agua hasta el borde, con un orificio en su base de un tamaño prefijado para asegurar la salida del líquido por un tubo de bronce a una velocidad preestablecida. Dentro del recipiente se encontraban otras marcas que indicaban los diferentes períodos de tiempo. Podríamos decir que eran los cronómetros de la antigüedad, incluso Platón ideó un despertador con este mecanismo.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Historia de los Juegos Olímpicos: Atenas 1896

La historia moderna de los Juegos Olímpicos está marcada por el sueño de un solo hombre, el francés Pierre de Coubertin (1863-1937). Tras la derrota de su país en la guerra Franco-Prusiana, Coubertin se convenció de que la caída se produjo debido a los malos métodos educacionales, que dejaron espiritual y físicamente derrotado a su país.

Convencido de sus ideas, Coubertin visitó Inglaterra curioso ante ciertos movimientos que buscaban revivir el espíritu olímpico de la Antigua Grecia. Fue así como el 23 de junio de 1894, Coubertin logró reunirse con delegados de doce países, que votaron de forma unánime por la restauración de los juegos y la formación de un Comité Olímpico Internacional. La idea era comenzar en París en 1900, pero ante la presión de Coubertin, se decidió que los primeros fuesen en Atenas durante 1896.

Un total de 241 atletas -todos hombres- se dieron cita en Atenas, algunos, como los estadounidenses, viajando meses desde su país, otros, principalmente europeos, aprovechando sus vacaciones en tierras griegas. Entre los participantes se contaba un chileno: el diplomático Luis Subercaseaux, que corrió en los 100, 200 y 400 metros planos.

Cerca de 40 mil personas asistieron al Estadio Olímpico para presenciar la inauguración los primeros Juegos Olímpicos de la Era moderna. El Rey Jorge I fue quien dio por iniciados los juegos, que duraron nueve días en la capital griega. La población recibió con gran entusiasmo las competencias, en una fecha que coincidía con su 75º aniversario de independencia.

El primer campeón olímpico fue el estadounidense James Connolly, quien se impuso en lo que hoy conocemos como salto triple. Connolly fue premiado con una medalla de plata -no se entregaba todavía oro- y una corona de ramas de olivo.

Países participantes en Atenas 1896

Cartel de los I Juegos Olímpicos (1896)
El principal campeón de los juegos fue el alemán Hermann Weingärtner, quien obtuvo seis medallas en las pruebas de gimnasia (tres de oro). El francés Paul Masson no se quedó atrás, ganando tres preseas doradas en las seis competencias de ciclismo.

Se instauró la maratón como homenaje a la legendaria hazaña de Filípides, que en el 490 a.C. corrió 42 kilómetros para entregar un mensaje a los atenienses, ante la amenaza de los invasores persas. "Hemos ganado", alcanzó a decir antes de morir exhausto.

El simbolismo de la prueba en 1896 radicó en que se trazó el mismo recorrido que hubiese seguido el soldado griego cientos de años atrás. Así, Spyridon Louis, un desconocido pastor griego, pasó rápidamente a ser considerado un héroe nacional en su país.

Historia de los Juegos Olímpicos: Antigua Grecia

Atleta (jarro griego)
El deporte en la vida de un griego hace tres mil años, no era una elección. El convencimiento de que el ejercicio físico estaba directamente conectado con el entrenamiento mental, fue una máxima que se ejecutó en la educación de los niños: la mente no puede existir sin el cuerpo. La práctica de la gimnasia, que involucraba todas las disciplinas deportivas, incluso se consideraba como un elemento importante en la formación moral de las personas.
La inculcación de una cultura deportiva apuntaba a que el griego tuviese una vida saludable. Platón esperaba que la medicina fuese un recurso secundario, ya que el agilizar y fortalecer el cuerpo, acompañado por una alimentación correcta, podían conseguirlo. La vida saludable también se consideraba un aspecto bastante práctico: la cantidad de conflictos bélicos era considerable y constantemente se requería la presencia de varones para el servicio militar. Por esta razón, en la educación de los niños se consideraba la lucha, el boxeo, el pankration, carrera, salto y lanzamiento de disco y jabalina.
El palaestra, que significa “el lugar donde se lucha”, era un centro bastante popular, al que asistían hombres de todas las edades para socializar y ejercitarse. Los jóvenes, fuesen o no a participar en justas deportivas, debían asistir a estas escuelas de lucha para ser preparados por exigentes entrenadores, que no sólo buscaban la perfección en los ejercicios, sino que se realizasen con armonía. De hecho, muchas veces se acompañaban las sesiones con música, como si se tratara de danza.
El arte no estaba alejado del deporte, existía una conexión natural ante la importancia de la educación física en el ideal de belleza que obras del periodo buscan representar. El Discóbolo, obra esculpida por Mirón en el 450 a.C., es una evidencia palpable de esta unidad. En las obras escritas, las referencias al deporte cruzan a autores que van desde Homero, hasta las comedias de Aristófanes.

El Discóbolo (escultura de Mirón)
La religión abrazaba esta cultura deportiva en los antiguos griegos, tanto así que las principales competencias se celebraban en honor a los dioses. Zeus, máxima figura entre las deidades griegas, era honrado en la festividad más grande de todas: los Juegos Olímpicos.
ORIGEN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Pese a todos los esfuerzos de investigadores enfocados en el periodo de la Antigua Grecia, nunca se ha logrado definir con exactitud la fecha en que los Juegos Olímpicos se iniciaron, aunque muchos apuntan al 776 a.C. Qué inspiró la realización de esta legendaria competencia, tiene más respuestas.
Una de ellas cuenta la historia del héroe griego Pélops, hijo de Tántalo, que aceptó el desafío que había anunciado el Rey Enomao: quien lo derrotase en una carrera de cuádrigas (carros), se ganaría el derecho de desposar a su hija, Hipodamia. Trece pretendientes fallecieron en el intento, hasta que llegó el turno de Pélops. Su victoria conllevó al suicidio de Enomao, aunque Hipodamia cumplió con la promesa y aceptó convertirse en su esposa. Las fiestas se llevaron a cabo en Olimpia, donde en su honor se iniciaron los Juegos Olímpicos. Desde entonces, siempre se realizó una ofrenda sobre la tumba de Pélops, considerado el primer campeón olímpico.
Otro relato de carácter mítico pone como protagonista al dios Zeus, aún un infante, que compitió en la primera carrera a pie jamás realizada contra su propio padre, Cronos. Su triunfo le valió el control del mundo y, además, la realización de las justas deportivas olímpicas en su honor. Esto justifica que los juegos se celebrasen siempre en honor a los dioses, ya que todas las victorias eran ofrendadas a Zeus.
Los Juegos Olímpicos no eran los únicos de su tipo. En otras ciudades de Grecia existían celebraciones similares, pero que nunca llegaron a tener la relevancia de los que se realizaban cada cuatro años en Olimpia, al sudoeste de Grecia, que era el centro religioso más antiguo de aquella civilización. Los Juegos Píticos en Delfos (en honor a Apolo), los Juegos Nemeicos en Nemea (en honor a Heracles) y los Juegos Ístmicos en el Istmo de Corinto (honrando a Poseidón), eran las otras tres competencias de importancia, que junto a los Olímpicos eran los cuatro grandes festivales panhelénicos.
LOS FESTIVALES OLÍMPICOS
Los juegos eran bastante más que una simple justa deportiva, eran festivales sagrados que abrazaban la cultura y el arte. Pensadores y escritores aprovechaban las inmensas cantidades de visitantes durante las citas olímpicas, para exponer públicamente sus ideas y más recientes escritos. Eso sí, la presencia de mujeres estaba absolutamente denegada, con fuertes penas para las que desobedecieran la normativa.
La principal razón por la cual todas estas actividades podían llevarse a cabo con tranquilidad, es que los Juegos Olímpicos se realizaban con la más absoluta paz. El ekecheiri (tregua sagrada) implicaba que bajo ninguna circunstancia se podían iniciar conflictos bélicos, y todos los que ya existían, debían ser interrumpidos sin excepciones. La armonía era una orden sagrada durante los juegos. Y los que no cumplían, lo pagaban caro.

Estadio de Olimpia (Grecia)
El inicio de los juegos era antecedido por una larga etapa de preparación de los atletas en sus respectivas tierras. Los cuatro años de lapso entre unos juegos y otros, periodo conocido como la Olimpíada, no eran precisamente de “descanso”. Mensajeros eran enviados a los distintos pueblos participantes, con la fecha exacta del inicio de los juegos. Los participantes debían llegar con un mes de anticipación a la ciudad de Elis, para cumplir ahí sus últimos entrenamientos bajo la atenta mirada de los hellanodikes (jueces).
Las competencias se dividían en categorías para niños y hombres adultos, algo que no sólo estaba definido exclusivamente por la edad, sino también por contextura física y fuerza. Algunos retratos de la época ilustran cómo los atletas competían desnudos o con pocas vestimentas, en disciplinas que, en un principio, comprendían principalmente pruebas de atletismo (carreras y salto). Deportes como la lucha o el boxeo, en formatos bastante más violentos que en la actualidad, pronto fueron ganando popularidad.
Otras disciplinas eran el pankration, una brutal mezcla de lucha y boxeo definida muchas veces sólo con la muerte del rival; las carreras de cuádrigas, el pentatlón –que reunía el lanzamiento del disco, jabalina, salto largo, lucha y carrera-; y música.
Los juegos tenían una duración de cinco días y se iniciaban, tal como en la versión actual: con una ceremonia de inauguración donde los participantes juraban competir con honestidad. Los campeones en cada uno de los eventos no recibían ningún tipo de estímulo económico. Se competía por la gloria y el honor de los dioses. El éxito era acaparado por los campeones, pues por muy bien que lo hayan hecho, quienes ocupaban puestos secundarios no era más que perdedores.

Principales santuarios religiosos de la antigua Grecia
Cada vencedor era premiado con una corona de ramos de olivo, un símbolo de dignidad más importante que cualquier cargo público o incalculables riquezas. Era ganarse un espacio en el mismo Olimpo. El otro premio que recibían los atletas llegaba una vez que retornaban a sus pueblos de origen, donde eran aclamados como héroes y beneficiados con un gran número de agasajos y dádivas por parte de sus coterráneos. Estatuas en honor de los campeones eran comunes, pues poetas y escultores se inspiraban en sus hazañas para crear impresionantes obras.
Con el pasar de los años, los Juegos Olímpicos comenzaron gradualmente a desgastarse al tiempo que los romanos ganaron poder en Grecia. Cuando el cristianismo se transformó en la religión oficial del Imperio Romano, los juegos fueron percibidos como una fiesta “pagana” amenazadora. El emperador Teodosio, en el 393 d.C., fue quien definitivamente los abolió, acabando con la tradición olímpica de mil años de historia.